fue olímpica. La casa no les había costado ni un céntimo a los eméritos, así que cederla para no pagar impuestos es vergonzoso. Ahí tendrían ahora una estupenda casa suya, mucho más lejos que las Baleares y los billetes de avión son caros como para que 100 fotógrafos se vayan allí a aposentar. Cada vez que veo a los nuevos inquilinos se me revuelven las tripas. Tacañones de m... pero regalando millones a las suripantas