Se equivoca. Si hubiera leído con atención mis argumentos, habría descubierto que rechazo la modernidad. Estoy, por tanto, tan lejos de un régimen nacional-católico como de uno liberal-progresista. Lo común a todas las ideologías surgidas con la modernidad es la utopía de que es posible construir el paraíso en la tierra. La experiencia histórica demuestra que eso no es realizable y que la humanidad, en realidad, no progresa. El único progreso alcanzable es el personal: yo puedo intentar ser mejor persona y favorecer a mi prójimo. La masa, sin embargo, cree que hemos construido el mejor sistema de la historia. Es cierto que hoy la técnica permite que cualquiera de nosotros viva materialmente mejor que un rey medieval. Pero esa misma técnica hace posible que nos matemos con mayor eficacia, que seamos menos felices, que caigamos en las más abyectas aberraciones, que nuestras vidas estén controladas y reguladas hasta en los más nimios detalles y que estemos agotando los recursos del planeta. Un juicio ponderado y no condicionado por el presentismo calificaría nuestra época —la que comenzó hace 250 años con las revoluciones francesa y americana— como la más cruel de la historia. En efecto, la técnica es lo único que realmente siempre progresa, ya que las innovaciones no se pueden detener ni desinventar. No obstante, no soy un ludita. Al contrario: acepto y admiro las innovaciones técnicas de nuestra época, pero no me engaño respecto a la condición humana. Espero que esto deje más claro mi posicionamiento político. No pretendo tener la solución al problema de la organización social, ya que no creo que la tenga. Cada época y cada lugar ensayarán su forma particular, y algunas organizaciones sobrevivirán por un tiempo en la medida en que resulten eutáxicas para esa sociedad concreta, pero finalmente todas fracasarán, dando inicio a un nuevo ciclo. Creo, precisamente, que estamos asistiendo a un momento apasionante que se estudiará en los libros de historia: el fin de la hegemonía de Estados Unidos, cuyo fruto más relevante ha sido la Pax Americana, impuesta en forma de fundamentalismo democrático tras la Segunda Guerra Mundial.
Edited by javier1970 on 18/8/2025, 3:15:07


